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Franquicia SENCE: es hora de construir algo mejor
Fecha publicación: 22 Abril 2026 @ 17:00

25 años en esta industria me permiten decirlo: el sistema premiaba el gasto y castigaba la exigencia. Esta crisis es la oportunidad que Chile necesita

Opinión · Política de Capacitación

Franquicia SENCE: es hora de construir algo mejor.

El sistema estaba roto y todos lo sabíamos. La pregunta no es si lamentarlo, sino si vamos a tener el coraje de construir algo mejor.

 

Estoy en esta industria desde 2001. Trabajé en OTEC. Trabajé en OTIC. Fui relator de cursos de capacitación. En 2003 fundé CDIEC, consultora especializada en crear OTECs, y hace más de una década fundé REDCAPACITACION, hoy el mayor marketplace de capacitación de Chile. Lo que voy a decir a continuación no lo digo como observador externo. Lo digo porque viví y vivo este sistema desde adentro, en cada uno de sus roles.

Y lo que el ministro Quiroz dijo la semana pasada —que prácticamente nadie que haya analizado la franquicia tributaria SENCE tiene una opinión positiva de sus resultados— es algo que muchos de nosotros decíamos en voz baja desde hace tiempo. Lo incómodo no es que lo haya dicho. Lo incómodo es que tardamos tanto en decirlo en voz alta.

No voy a sumarme al coro de alarma. Entiendo el miedo. Más de 2.500 OTECs, miles de familias, una industria construida durante décadas sobre este instrumento. Todo eso es real. Pero el miedo no puede ser la única respuesta cuando el diagnóstico es tan claro.

El sistema estaba roto. Y todos lo sabíamos.

¿Qué hacíamos realmente con la franquicia?

Seré directo. Una parte significativa del mercado funcionaba en ciclo: la empresa define su presupuesto de franquicia al inicio del año, el OTEC aparece cuando se acerca el cierre tributario para ayudarla a gastarlo, y al año siguiente todo se repite. El diagnóstico de necesidades, cuando existía, respondía a la lógica de hace 25 años: cursos predefinidos, competencias genéricas, ninguna conexión real con los desafíos que la empresa enfrentaba ese año. La alineación con la estrategia del negocio era la excepción, no la regla. La medición de impacto, prácticamente inexistente. Lo que sí había, en cambio, era cobertura. Horas ejecutadas. Personas capacitadas. Presupuesto utilizado.

Y el Estado medía exactamente eso.

"Sence subsidia en un 100% la capacitación que tiene un costo por hora menor que un valor que especifica el mismo servicio. Mientras más barato es el curso, más alto es el subsidio." — Ricardo Ruiz de Viñaspre, exdirector del SENCE, El Mercurio, abril 2026

O sea: el sistema estaba diseñado para incentivar la capacitación de menor calidad. No intencionalmente, tal vez. Pero el resultado fue ese. Y cuando el diseño del sistema no distingue a los organismos serios de los que no lo son, eso no es un accidente: es un fracaso de política pública.

Y hay algo más que pocas personas en el sector dicen en voz alta, aunque todos lo saben. La franquicia, tal como está diseñada, es un incentivo perverso. No solo facilitó el desvío de recursos públicos hacia fines que poco o nada tienen que ver con la capacitación —casos ampliamente documentados y difundidos por los medios—, sino que generó algo quizás más grave: la convicción de que da lo mismo si la capacitación es buena o mala. Total, el Estado después te devuelve el gasto vía rebaja de impuestos. Si el curso es malo, irrelevante, desconectado de cualquier necesidad real, no importa: igual recuperas el dinero. Eso no es invertir en capital humano. Es tirar recursos a la basura con subsidio estatal incluido.

Y mientras eso fue posible, nunca tuvimos ningún incentivo real para mirar la capacitación como lo que debe ser: una inversión estratégica. La seguimos viendo como un gasto. Un gasto que alguien más te reembolsa. Y esa lógica —cómoda, conveniente, perfectamente racional dentro del sistema que construimos— es exactamente lo que destruyó cualquier posibilidad de tomarnos en serio la formación del capital humano en Chile. No fue mala suerte. No fue ignorancia. Fue el diseño. Un diseño que premiaba gastar y castigaba exigir. Eso es lo que hay que romper. De raíz. Sin nostalgia.

Lo que no va a desaparecer

Aquí está el argumento que más me importa y que el debate actual está ignorando casi por completo.

La Norma Chilena NCh2728 cumple este año 20 años como estándar de gestión de calidad para organismos de capacitación. No es un trámite administrativo. Es procesos documentados, mejora continua, sistema de gestión real. Cumplirla cuesta. Mantenerla cuesta más. Y ese costo ya tiene su recompensa en el mercado, con o sin franquicia tributaria.

La gran mayoría de organismos públicos que licitan o compran capacitación directamente exigen la NCh2728 como requisito de entrada. Municipios, ministerios, CORFO, organismos sectoriales. Ese mercado no se ve afectado por la eliminación de la franquicia. Sigue activo, sigue creciendo, y sigue exigiendo calidad certificada.

Las empresas privadas que contratan capacitación con criterio también la piden. Llevan años pidiéndola. Ese sitial lo ganó la norma en 20 años de trabajo serio. No lo pierde porque Hacienda suprima un beneficio tributario.

Las empresas van a seguir capacitando. No tienen opción.

Este es el argumento más simple y más ignorado del debate.

Las empresas chilenas no invierten en formación porque tienen un descuento fiscal. Las que lo hacen bien lo hacen porque entienden algo que no se negocia: en un mundo donde la automatización y la inteligencia artificial están rediseñando industrias enteras, el capital humano es la única ventaja competitiva que no se puede importar ni copiar.

Un equipo de operaciones que necesita adaptarse a un nuevo sistema no espera a que haya franquicia disponible. Una empresa que quiere entrar a un mercado más exigente no posterga la formación de su gente por un tema tributario. La necesidad existe. Va a seguir existiendo. La pregunta no es si van a capacitar. La pregunta es si van a hacerlo bien.

El OTEC del futuro no vende cursos

Este no es un pensamiento de coyuntura. Es lo que llevo más de seis años impulsando desde REDCAPACITACION, conversándolo de forma permanente con los cientos de OTECs que operan en esta plataforma. Lo he dicho en reuniones, en conversaciones informales, en cada instancia que tuve. Algunos lo entendieron y ya están cambiando. Muchos todavía no. Y lo que el ministro Quiroz acaba de poner sobre la mesa, aunque duela, puede ser exactamente la presión que faltaba para que ese cambio deje de ser opcional. Porque este es el cambio de paradigma que Chile necesita. Y esta crisis puede forzarlo de una vez.

El OTEC del futuro no es un proveedor de catálogo. No llega a una empresa con una lista de 40 cursos disponibles y pregunta cuál le interesa. El OTEC del futuro es un consultor que empieza preguntando qué proceso quiere mejorar la empresa, cuál es el gap de competencias que lo está limitando, y diseña una intervención específica para ese problema concreto. Mide el impacto antes de empezar, define indicadores, hace seguimiento después de la intervención.

Eso no es capacitación a granel. Es transformación organizacional con la formación como herramienta. Y el plan de capacitación que las empresas necesitan no es una lista de cursos para agotar el presupuesto: es un documento estratégico alineado con los objetivos del negocio, con indicadores definidos antes de ejecutar y evaluados después con rigor.

La reforma que el sistema realmente necesita

Juan Bravo, del OCEC de la UDP, lo dijo con precisión esta semana: el gran problema no es eliminar la franquicia, sino hacerlo sin poner una alternativa concreta sobre la mesa. Tiene razón. Desde REDCAPACITACION queremos aportar a esa discusión con algo concreto.

Si la franquicia se reforma —que es lo que debería ocurrir— tiene que cambiar su lógica de raíz. Hoy un código SENCE se asocia al OTEC y a un curso genérico que cualquier empresa puede contratar para cualquier propósito. Es un producto de catálogo. Cualquiera lo usa, para cualquier cosa, en cualquier momento.

Lo que proponemos es lo contrario: que el código se asocie a la empresa, no al OTEC. Un código por empresa, para una intervención específica sobre un proceso específico, con un propósito declarado y verificable. Uso único. La empresa identifica el proceso que quiere mejorar y el gap de competencias que lo está limitando. Luego, apoyada por un OTEC autorizado por el SENCE, solicita el código y ejecuta la intervención.

Con ese modelo, el OTEC deja de ser un ejecutor de cursos y pasa a ser un orquestador del rendimiento de procesos basado en capacitación. Su valor ya no está solo en dictar un curso, sino en diagnosticar, diseñar una intervención que impacte KPIs reales del cliente, y demostrar que lo logró. El Estado, por su parte, deja de medir cobertura y empieza a medir lo que siempre debió medir: ¿mejoró la productividad del proceso intervenido? ¿Se redujo el error operativo? ¿La empresa efectivamente desarrolló la capacidad que buscaba?

La franquicia seguiría existiendo. Los OTECs también. Pero ambos con un foco radicalmente distinto al actual.

Este es el momento. En serio.

Chile lleva más de 15 años con la productividad estancada. Los resultados PIAAC nos ubican en los últimos lugares de la OCDE en habilidades básicas de adultos. No vamos a resolver eso con más cursos de 8 horas diseñados para agotar una franquicia.

Lo vamos a resolver cuando todos los actores —empresas, OTECs y Estado— por fin se pongan serios. Cuando la capacitación deje de ser un gasto operativo o un beneficio tributario y se convierta en lo que siempre debió ser: la palanca estratégica para que Chile y sus trabajadores sigan siendo competitivos en un mundo que cambia más rápido que nunca.

La franquicia puede salvarse. Pero solo si se reforma de fondo. Y si no se salva, el mercado va a seguir funcionando de todos modos, porque la necesidad de formar capital humano no desaparece con un decreto.

Lo que no puede ocurrir es que esta crisis pase y dentro de dos años estemos exactamente en el mismo lugar.

Esa sí que sería una oportunidad malgastada.

 
Claudio Sepúlveda es CEO de REDCAPACITACION.cl, el principal portal de capacitación laboral de Chile.




Artículo publicado el 22 Abril 2026 por



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